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El Charco Pataco es un precioso lugar con un bello nacimiento de aguas abundantes, frescas y cristalinas; rodeado de una vegetación exuberante, y que ha sido acondicionado con un pequeño dique para poder bañarse y un área de descanso con mesas. Es recomendable visitarlo siempre, pero es un lujo en verano. Tomaremos como punto de salida la Plaza Mayor, y a continuación la Calle Mayor. Al final de la misma, a la derecha, bajamos por la Calle Santiago. Siguiendo esta calle llegamos a un arco (La Puerta del Sol), lo cruzamos y tomamos hacia la izquierda, siguiendo esta pequeña calle hasta que terminan las casas. A partir de aquí comienza un descenso (la senda está empedrada). Al trecho nos encontramos que hay otra senda a la derecha, que desciende aún más, hasta llegar al Charco Pataco (está indicado). Tenemos la opción de bajar hasta él (unos 10 minutos) o bien dejarlo para una visita exclusiva y seguir el camino de Los Cantalares. Tener en cuenta que la bajada, visita y posterior subida, no está incluida en el tiempo de 1 hora previsto.
"Esta ruta nos permitirá bordear todo el peñasco en el que está situado el pueblo." Sigamos la ruta por donde nos quedamos, en la bifurcación del Charco Pataco. El camino sigue rodeando el peñasco y poco más adelante encontramos una pequeña zona de descanso en la puerta de la Cueva del frescor . Siguiendo el sendero podremos ver las Casas Colgantes de Letur, el Barranco y pasaremos bajo el Mirador de la Molatica. Tras una subida veremos que sale otra bifurcación, esta vez a la izquierda, y que sube directamente al Mirador de la Molatica (ojo que está muy empinada). Podemos optar por "atajar" por esta dura subida o bien continuar hasta el final de la ruta. Si continuamos todo el recorrido, podremos descansar antes en una pequeña área de descanso con fuente bajo un bonito nogal. Tan solo nos queda subir a la Calle Llanico Perales, y volver al puente tras subir la sinuosa Calle Eras.
Distancia: 2,5 Km. Dificultad: Fácil Duración: 2 h. |